Después de estar abandonadas por muchos años, por su alto costo de funcionamiento y mantenimiento, las piletas que hubo en el Paseo Peatonal Pizarro fueron recuperadas como bellos espacios ornamentales, con escasa inversión y mucha aceptación popular.
El alcalde (e) de Trujillo, Mario Reyna Rodríguez, indicó que esta fue una intervención sencilla y de bajo costo. “La idea era aprovechar este espacio público que estaba descuidado por áreas decorativas, coloridas y con alegorías de madera. No ha costado mucho la intervención porque todo se ha hecho con lo que se tiene. Es una iniciativa de los trabajadores del Segat que debemos reconocer”, dijo.
«Había que mirar alguna alternativa más eficiente para utilizar estos espacios donde los transeúntes arrojaban basura y se pensó en poner algo más práctico, amigable, bonito y de bajo costo. Se puso tierra y algunos arbolitos de fácil mantenimiento», manifestó.
Estos espacios ahora tienen esculturas de madera talladas por Juan Herrera Campos, trabajador del Segat. La madera utilizada corresponde a las talas de árboles enfermos, que representaban un peligro para los vecinos. Fueron llevados al Jardín Botánico y allí se les dio un nuevo valor al convertirlos en bellos ornamentos.
EN HÚSARES DE JUNÍN
El alcalde adelantó que similares trabajos se van a realizar en la avenida Húsares de Junín donde también se puso una pileta en forma de túnel que tampoco dio buenos resultados. Allí se va a reubicar esa infraestructura y se hará lo mismo que en el paseo peatonal Pizarro.


