El mandatario de Ecuador, Guillermo Lasso, disolvió la Asamblea Nacional (Congreso) por grave crisis política y conmoción interna y convocó a elecciones generales.
Lasso firmó la denominada «Muerte cruzada», amparándose en el artículo 148 de la Constitución Política del país, la cual señala que tiene la potestad de cerrar la Asamblea Nacional mediante la figura de la muerte cruzada.
A partir de ahora presidirá la nación mediante decretos ley durante seis meses. Luego, se convocará a elecciones generales. Su primer decreto fue reducir los impuestos. «Fuerzas Armadas y Policía garantizarán la seguridad», aseguró el presidente ecuatoriano, quien acusó a la Asamblea y a violentistas de desestabilizar su gobierno durante un mensaje a la Nación.


