La historia se repite una vez más. Y como en los años 1998 y 2017, las fuertes lluvias y la activación de la quebrada San Ildefonso inundan calles y avenidas en los distritos de La Esperanza y Trujillo.

Como siempre suele suceder, el desborde de aguas de la quebrada San Ildefonso tomó su cauce natural. Bajó por Mampuesto, por calles de El Porvenir, una de ellas Hipólito Unanue, siguiendo por las avenidas Miraflores, Federico Villarreal y 9 de Octubre-cruce con Manuel Vera Enríquez, así como el estadio Mansiche y zonas adyacentes. También lo hizo por el jirón San Martín en el centro histórico de Trujillo.
Otra vez se inundó la avenida Jesús de Nazareth, para el lado de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT). En varios puntos se reportó el colapso de las redes de alcantarillado como el registrado en la intersección de la avenidas Eguren con Balboa.

La empresa Sedalib activo su plan de contingencia e invocó a los vecinos a no destapar los buzones de desagüe. Hidrandina también activó su plan de contingencia luego del reporte de moradores de cortos circuitos originado por las intensas precipitaciones pluviales que se iniciaron en horas de la madrugada de hoy y se prolongaron hasta las primeras horas de la mañana.

Reporte incidentes
Las fuertes lluvias registradas en la madrugada de este sábado 29 de marzo dejaron calles inundadas en Trujillo. En la avenida Mansiche, una de las más transitadas de la ciudad, se reportaron inundaciones en la pista y dificultades para el tránsito vehicular.
Una vivienda en la cuadra dos de la avenida 28 de Julio, en Florencia de Mora, terminó completamente inundada, obligando a los vecinos a retirar grandes cantidades de agua en baldes.
Colegio Libertad ubicado en el distrito de Alto Trujillo se encuentra completamente inundado tras las intensas lluvias registradas en Trujillo. Padres de familia esperan respuestas de las autoridades.
Las fuertes lluvias que se registraron en Trujillo desde la madrugada han provocado filtraciones de agua en los interiores de la Facultad de Farmacia de la Universidad Nacional de Trujillo.
Según reportes, el agua está ingresando por debajo de una de las paredes, afectando ambientes académicos y generando preocupación entre los estudiantes y docentes.


