El ande de La Libertad enfrenta el problema de la minería ilegal durante años. Y la situación más violenta y sanguinaria se ve en la lejana provincia de Pataz, a pesar de la perenne presencia militar.
El distrito de Huamachuco, en la provincia de Sánchez Carrión, terminaría con el mismo escenario, ya que nuevas evidencias muestran que los mineros ilegales se están reorganizando para ocupar predios y socavones, a fin de reactivar y expandir sus operaciones informales.
El hecho quedó al descubierto, a través de imágenes captadas por drones de la PNP. Los mismos evidencian que los mineros ilegales están habilitando nuevas pozas de cianuración en terrenos cercanos a campos de cultivo. Además, arrojan desechos químicos y cianuro a los canales de riego, lo que está contaminando el suelo y el agua. Este impacto ambiental afecta la pérdida de cultivos y al ganado de las comunidades aledañas.
Investigaciones preliminares, apuntan a que los involucrados en esta ilícita actividad están comprando terrenos en los caseríos para construir y abrir socavones entre las plantaciones, con el fin de reactivar sus operaciones.
Hasta el momento, las acciones del Gobierno Regional de La Libertad para frenar la minería ilegal no muestran resultados alentadores en la provincia de Sánchez Carrión. Tampoco existen avances significativos en materia de protección ambiental. La expansión de la minería ilegal y su conexión con redes del crimen organizado representan hoy una grave amenaza para la economía formal, el medio ambiente y la estabilidad social de la región.


