Por mayoría, en sesión ordinaria, el Concejo de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) aprobó el uso de un hidrojet como herramienta preventiva y disuasiva contra el comercio ambulatorio que devino en estacionario y se apropió de la vía pública impidiendo o dificultando el libre tránsito peatonal y vehicular.
«El hidrojet no es un rochabús. Es un camioncito adaptado e implementado con una pequeña bomba a propulsión y manguera para arrojar agua con presión regulada. Se utilizaron materiales que había en los almacenes del Servicio de Gestión Ambiental de Trujillo (SEGAT) y se utilizaban durante la pandemia de la covid-19 para esparcir un desinfectante en las veredas», explicó el alcalde Mario Reyna Rodríguez.
«Cuando el personal de Fiscalización y de la Unidad de Comercio Ambulatorio e Informal (UCAI) van a hacer sus operativos la gente le lanza de todo. Por eso se le ha puesto al camión una videocámara, sirena y protectores, son adaptaciones hechas por el personal municipal», explicó.
Trujillo sufrió un deterioro significativo en el ornato por la desidia de autoridades que dejaron pasar esto y por la falta de consenso en los concejos municipales, que por cuestiones políticas estuvieron divididos y no trabajaron para mejorar las condiciones de la ciudad, permitiendo por décadas el comercio ambulatorio. “Hay vendedores que ya no son ambulatorios y colocaron grandes estructuras de fierro y madera en la vía pública, por ejemplo, en las avenidas España y Los Incas”, dijo.
La subgerente de Operaciones de Fiscalización de la MPT, Ana Vásquez, expuso y solicitó al concejo aprobar la ordenanza que regula el uso del vehículo lanza agua para la recuperación de vías y espacios públicos ocupados de forma itinerante o permanente, dificultando el tránsito vehicular y ambulatorio de los peatones.
Este vehículo está diseñado para apoyar en la recuperación de espacios públicos en el marco de las intervenciones en las que el personal municipal realiza decomisos de mercadería, equipos, enseres y otros bienes.
Puede arrojar agua a baja presión y tipo lluvia, como disuasivo, toda vez que se han agotado todos los medios de comunicación, de notificación prohibiendo el comercio ambulatorio, perifoneo e incluso la retención y decomiso de mercadería.


