El alcalde de Trujillo, Mario Reyna Rodríguez, señaló que el mercado Central se clausuró por estar frente a un riesgo inminente, por la seguridad de todos; y que su reapertura es algo que ahora está en manos de la nueva administración del centro de abastos.
«Hace muchos años que se viene hablando del mal estado de la infraestructura del mercado. Están corroídas sus estructuras, principalmente en el techo, que ya se cae, por lo que se tuvo que adoptar la decisión del cierre», manifestó.
Recordó que hubo verificaciones diversas, incluso de la nueva administración del mercado, y todos coinciden: hay riesgo inminente de la vida de los propios comerciantes e incluso del público o los ciudadanos que va a comprar sus productos.
Instituciones públicas y defensa civil han verificado que hay riesgo e incluso los mismos comerciantes lo han confirmado a través de su nueva administración. «Después que les dimos un plazo, han cotizado y las empresas también les han informado del riesgo latente», añadió el burgomaestre.
Sin embargo, la autoridad edil dejó entrever que, si no se puede cambiar el techo en un mes, es muy probable que se tenga que ampliar la medida un mes más.
Respecto a la venta de productos que iniciaron los comerciantes del mercado Central en el pasaje San Agustín, Mario Reyna precisó que eso es algo que lo verá la Gerencia de Fiscalización y Control de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT), que es el área encargada del ordenamiento de la ciudad.


