El gerente general del Servicio de Gestión Ambiental de Trujillo (Segat), Roberto Portilla Lezcano, dijo que las últimas lluvias que cayeron sobre la ciudad han generado dos problemas nuevos: puntos críticos o focos infecciosos y el incremento de los residuos sólidos domiciliarios por erradicar.
La acumulación de residuos pluviales deja aniegos en zonas en desnivel donde el personal del Segat debe evacuar el agua con motobombas o donde el nivel es muy bajo de manera manual, como en la av. Jesús de Nazareth o en las urbanizaciones Santa María V etapa, Mampuesto, Santa Teresa de Ávila y Los Naranjos, entre otras.
«Por las lluvias hay quienes además de basura domiciliaria sacan objetos y artículos en desuso que tienen en sus techos o azoteas. Esto ha incrementado la cantidad que se debe recoger a diario de residuos, que es de entre 400 a 500 toneladas. Una de las medidas adoptadas por ello fue incrementar las rutas de servicio y de repaso, indicó Portilla.
El regidor Luis González Rosell señaló por su parte que se ha perdido la cultura de la limpieza. «Antes la población en Trujillo no era así. Ahora tiran papeles al piso a cada rato y el comercio informal complica más el ornato», señaló.


