En Huanchaco, balneario del norte del Perú donde el mar y la totora conviven desde tiempos ancestrales, el tejido artesanal sigue siendo una práctica viva. Transmitido de generación en generación, este saber milenario ha dado forma no solo a objetos utilitarios, sino también a la identidad cultural de la comunidad que habita junto al océano.

Con el objetivo de revalorar esta tradición y proyectarla hacia nuevos espacios, nace Made in Huanchaco, es una iniciativa que reúne a maestros artesanos del balneario en torno a la creación de una colección de muebles elaborados íntegramente con totora. Cada pieza es resultado de un conocimiento heredado, del trabajo paciente de manos expertas y de una relación profunda con el entorno natural.
La propuesta surge en un contexto en el que el tejido en totora ha ido perdiendo visibilidad, afectando tanto el reconocimiento cultural de este oficio como la economía de pescadores, artesanos y totoreros. Frente a ello, la iniciativa busca abrir nuevas posibilidades para este saber ancestral, llevándolo a espacios contemporáneos sin desprenderlo de su raíz ni de su significado simbólico.
En el centro del proyecto están los artesanos de Huanchaco, hombres y mujeres que han dedicado su vida a preservar el tejido de la totora. Bajo el liderazgo del maestro artesano Agustín Piminchumo, referente local por su trayectoria, un equipo de cinco artesanos trabajó en la elaboración de cada pieza, aplicando técnicas tradicionales como el secado natural, el tejido manual, el compactado y el armado, procesos que requieren tiempo, precisión y conocimiento profundo del material.
De manera complementaria, los totoreros del balneario participaron en la cosecha responsable y el cuidado de los totorales, reforzando el vínculo entre la comunidad y su ecosistema. Este trabajo colectivo asegura una práctica sostenible y respetuosa con el entorno, clave para la continuidad del oficio.

El diseño de la colección se inspira en las formas del caballito de totora, ícono del balneario y símbolo de una relación histórica entre el ser humano y el mar. Cada pieza fue co-creada con la comunidad para preservar la esencia del tejido tradicional y reafirmar su autenticidad, demostrando que la totora puede dialogar con nuevos lenguajes sin perder su valor cultural.
“Para las comunidades que viven junto al mar, la totora no es solo un recurso natural: es identidad, tradición y memoria colectiva. Esta iniciativa es una invitación a reconocer a quienes mantienen viva una parte fundamental de la historia cultural del Perú”, señala Sebastián Palacio, director de Marcas Premium de Backus. “
Con Made in Huanchaco, el tejido en totora trasciende su uso tradicional y se reafirma como una expresión cultural viva, capaz de adaptarse a nuevos contextos sin dejar atrás su origen ni a las personas que lo sostienen.


