Las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional ejecutaron la operación «Centauro» en el centro poblado de Pueblo Nuevo, en la provincia de Pataz, y asestaron un nuevo golpe contra una organización criminal dedicada a la extorsión, sicariato, tráfico de armas, tráfico de explosivos y robo de mineral.
Según la información obtenida, su centro de operaciones funcionaría en una bocamina ubicada en la quebrada La Porfilia.
El despliegue conjunto permitió la incautación de armamento de guerra y material explosivo de alto poder destructivo, lo que evidencia el nivel de amenaza que esta estructura representaba para la seguridad de la población y el desarrollo de la actividad minera formal en la zona.


