El alcalde de Trujillo, Mario Reyna Rodríguez, moradores de la zona y una delegación de la gloriosa Marina de Guerra del Perú -que rindió honores al insigne almirante Miguel Grau Seminario- compartieron la puesta en funcionamiento de las piletas y juegos de luces del óvalo Grau y del paso a desnivel.
“Hoy renace y se pone al servicio de los vecinos este hermoso espacio público por el que transitan muchos viajeros interprovinciales. Trujillo sigue avanzando y mejorando”, dijo.
«La puesta en valor de este óvalo durante el pasado fin de semana se logró después de mucho tiempo. Son más de diez años de abandono. El año pasado hicimos algunos trabajos para recuperarlo, porque había gente de mal vivir que se apropió de algunas áreas y esto parecía un botadero de basura», señaló.
Mario Reyna agradeció a los vecinos que ayudan a seguir construyendo y recuperando la ciudad con el pago puntual de sus impuestos y tributos municipales.


