Tener un historial crediticio saludable genera mayor confianza ya que demuestra responsabilidad y certeza en el cumplimiento de las obligaciones financieras, y abre las puertas a una amplia gama de oportunidades para mejorar la calidad de vida de una persona y su familia.
La contraparte de un historial crediticio sólido es un historial deteriorado poniendo en riesgo la capacidad crediticia hasta el aumento de las tasas de interés y la posibilidad de enfrentar acciones legales.
“Un excelente historial crediticio debe construirse siendo puntual en los pagos de sus obligaciones financieras”, advierte el abogado José Luis Gallo Benites, especialista en gestión de créditos y cobranzas, quien además asegura que, un producto como una tarjeta de crédito, con un límite bajo, es una manera de iniciar un historial positivo, así como el no excederse en gastos del 30% de sus ingresos.
Gallo Benites, quien actualmente se desempeña como Jefe de Cobranzas de la Caja Municipal de Ahorro y Crédito Piura, recomienda a nuestros seguidores tomar algunas acciones, tales como:
Pagar las cuentas a tiempo.
Mantener saldos bajos en las tarjetas de crédito, esto demuestra responsabilidad financiera.
Tener una variedad de productos crediticios, como tarjetas de crédito, préstamos para automóviles e hipotecas, puede ser beneficioso para un historial crediticio, siempre y cuando se manejen responsablemente.
Si se están experimentando dificultades financieras que impidan pagar las deudas, es mejor comunicarlo para encontrar un plan de pago modificado.
Gallo, con maestria en derecho Civil y Comercial considera que, “las instituciones financieras deben desarrollar un papel crucial en la promoción y fomento de prácticas responsables entre sus clientes, como ofrecer programas de educación financiera, proporcionando información sobre cómo administrar el dinero de manera efectiva y así evitar el sobreendeudamiento”.
“Tener un historial crediticio óptimo, permite que las entidades, como Caja Piura, ofrezcan incentivos y accesos a préstamos con tasas de interés preferenciales, límites de crédito más altos en sus tarjetas de crédito o préstamos, lo cual permite realizar compras más grandes o enfrentar emergencias financieras con mayor facilidad y descuentos en servicios financieros”, concluyó el también experto en derecho Financiero y Tributario, José Gallo.


