Para el alcalde Mario Reyna, quien debió venir a Trujillo después de los cuatro asesinatos y secuestro del domingo último, debió ser el ministro del Interior, el presidente del Consejo de Ministro o la presidenta de la República.
“Sin desmerecer al ministro de Defensa, Rafael Belaúnde, pero su visita es una gran contradicción”, enfatizó.
«El Estado tiene que responder con contundencia, con toda la fuerza y legitimidad para defender a sus ciudadanos. No puede ser que los vecinos vivan atemorizados ante una serie de hechos que no han podido ser detenidos», aseveró el burgomaestro.


