Llamadas que se cortan a los pocos segundos, números desconocidos que aparecen como internacionales o supuestos avisos urgentes de bancos y empresas forman parte del día a día de millones de peruanos. Más allá de la molestia, estas llamadas spam pueden estar vinculadas a estafas telefónicas que buscan generar consecuencias financieras o robo de identidad.
De acuerdo con datos de Truecaller, entre julio y septiembre se registraron más de 77 millones de llamadas spam en el Perú, lo que representa el 29 % de las llamadas identificadas en teléfonos con la aplicación instalada. En promedio, cada peruano recibe 18 llamadas no deseadas al mes, una frecuencia que ha llevado a que más del 55 % de los usuarios evite responder números desconocidos.
A ello se suma lo advertido por Ipsos, que ha identificado comunicaciones fraudulentas que se hacen pasar por empresas reconocidas utilizando números internacionales falsos. Para Pablo García, head de Cyber Security de TIVIT, el riesgo de estas comunicaciones es mayor de lo que parece. “Hoy, la IA potencia estos ataques, haciendo voces y guiones cada vez más convincentes”, señala.
Vishing y wangiri: las estafas detrás de las llamadas spam
Entre las modalidades más comunes se encuentran el vishing y el wangiri. El vishing combina ingeniería social con suplantación de identidad, logrando que el número que aparece en pantalla parezca legítimo. En tanto, el wangiri consiste en realizar llamadas cortas desde números internacionales con la intención de que las víctimas devuelvan la llamada, incurriendo en tarifas premium elevadas. Ambas prácticas se apoyan en errores cotidianos que muchas personas siguen cometiendo frente a llamadas sospechosas.
Especialistas de Truecaller advierten cinco errores comunes frente a llamadas sospechosas:
1. Contestar llamadas de números desconocidos “por si acaso”: Responder por curiosidad o por temor a perder una llamada importante permite que los estafadores confirmen que el número está activo y continúen insistiendo. Si no reconoce el número, deje pasar la llamada y verifique su procedencia antes de devolverla.
2. Creer en llamadas que aparentan ser de bancos o entidades oficiales. El uso de un lenguaje formal y mensajes de urgencia es una táctica común para generar presión y obtener información sensible. Las entidades financieras no solicitan claves ni códigos de verificación por teléfono. Ante cualquier duda, lo más seguro es cortar la llamada y comunicarse directamente por los canales oficiales.
3. Devolver llamadas perdidas de números desconocidos: Algunas llamadas buscan únicamente que el usuario devuelva la comunicación, lo que puede derivar en cargos no deseados o en intentos de estafa más elaborados. Antes de devolver una llamada, revise si el número ha sido identificado o reportado como sospechoso por otros usuarios.
4. Compartir información personal sin confirmar quién llama: Datos como el DNI, dirección o fecha de nacimiento pueden ser suficientes para cometer fraudes o suplantaciones de identidad. Nunca comparta información personal si usted no inició la llamada o no puede verificar la identidad del interlocutor.
5. No bloquear ni reportar números sospechosos: Ignorar llamadas repetidas sin tomar acción permite que estos intentos continúen afectando a más personas. Bloquear y reportar números sospechosos contribuye a reducir la exposición a fraudes y ayuda a alertar a otros usuarios.
Desde TIVIT, García enfatiza la importancia de la educación como primera barrera de protección. “Evitar devolver llamadas a números internacionales, desconfiar de requerimientos urgentes de clave y utilizar canales oficiales son hábitos que pueden detener una estafa”, puntualiza.


