El asesinato de cinco personas registrado el domingo último en el caserío de Llaugueda, en la provincia andina de Otuzco, en la Libertad, empieza a tomar otro giro luego de las primeras pesquisas policiales.
La PNP, con la ayuda de familiares de las víctimas, ya ha logrado la identificación de los fallecidos: cuatro son peruanos y uno de nacionalidad venezolana. Todos presentan antecedentes policiales, uno de ellos incluso por extorsión.
El jefe de la División de Investigación Criminal (Divincri) Trujillo, coronel PNP Javier Méndez Yupanqui, informó que, aparentemente, los sujetos no murieron como consecuencia de un enfrentamiento entre bandas delictivas que se disputan el control de la mineria ilegal, como se informó inicialmente.
“Al parecer, estas personas habrían estado libando licor en el interior del inmueble, se produjo una discusión y producto de ello ha habido un pugilato entre dos de estos sujetos que motivó que un tercero desenfunde su arma de fuego…Se trataría de integrantes de una banda criminal liderada por un sujeto conocido como la “China María”. Esa información se va ir madurando”, detalló.
“La China María” es un delincuente que maneja un grupo de extorsionadores en la sierra liberteña.
Llaugueda no tiene ni puesto policial y ahí existe una pugna por el control del carbón. En la zona también hay una banda liderada por un tal “Chibolo”, según Yupanqui.
Pero también existe otra versión, en el sentido de que hampones venezolanos y peruanos llevaron adelante esta masacre.


