Pobladores de los caseríos Cambulhuara y San Bibiano en el distrito de Carabamba, en la provincia de Julcán, aún no salen del asombro.
Es la primera vez que enormes volúmenes de granizo hacían sucumbir los techos de las viviendas y provocaban inundaciones. Además de la torrencial lluvia y descargas eléctricas que causaba zozobra en la población.
El alcalde de Carabamba, Percy Blas Benites, contó que ayer, tan luego se enteró de la emergencia acudieron en auxilio de las familias afectadas. El responsable de Defensa Civil de la comuna carabambina Adrián Vega Álvarez cuenta que las familias tenían que hacer forados en sus casas para drenar el agua. “Vivieron momentos de mucha desesperación”, dice.


