La necropsia practicada por médicos forenses del Ministerio Público a las cuatro personas que fueron asesinadas la madrugada del domingo 30 de agosto de 2026 en la avenida Húsares de Junín, en Trujillo, arroja resultados espeluznantes. Ese día fue secuestrado el empresario minero, Jenss Lara, rescatado sano y salvo horas después.
Según los resultados de los protocolos de necropsia difundidos por el diario La República, los proyectiles encontrados en la escena del crimen confirman que los delincuentes usaron dos tipos de armas: una de ellas de uso exclusivamente militar y cuya munición puede atravesar chalecos antibalas.
Este atentado ha sido atribuido por altos mandos policiales a la banda criminal «Los Pulpos».
El chofer de la camioneta, Christopher García Álvarez, de 33 años de edad, es el que presenta más heridas de bala: 7. Sigue, Nadia Urtecho Rodríguez, de 28 años, quien estaba detrás del conductor García. Recibió 4 impactos. Luego, Luis Rojas Ramos De Rosas, de 38 años, quien estaba sentado detrás del copiloto, registra dos impactos de bala. Andrea Monzón Lingán, de 20 años, ubicada en el asiento de copiloto, solo recibió un impacto de proyectil.
Las cuatro víctimas presentan heridas de bala en la cabeza, por lo que los asesinos acordaron que ninguno de los ocupantes de la camioneta, a excepción de Jenss Lara, quedara con vida.
Según el video que registró la acción de los homicidas, cuando intervienen el vehículo hacen una primera ronda de disparos, extraen al empresario Lara y continuaron percutando sus armas. Para las fuentes policiales consultadas, todos fueron rematados, lo que explicaría los balazos en la cabeza. (Con información del diario La República).


