Se vuelve a colocar sobre la mesa una realidad que Huamachuco conoce desde hace tiempo: alrededor de la extracción ilegal de mineral no solamente aparecen socavones clandestinos. También se forman redes económicas y familiares que necesitan terrenos, maquinaria, explosivos, transporte, plantas de procesamiento y protección para mantener funcionando un negocio que se desarrolla al margen de la legalidad.
La presencia de estas redes ilegales representa un obstáculo para poder recuperar áreas invadidas por mineros ilegales en el caserío de Shiracmaca, Huamachuco. Recientemente, lo que comenzó como el reclamo por un predio en la zona, reveló una vez más que la minería ilegal financia los conflictos y compra conciencias.
Estas mafias son capaces de utilizar hasta a un octogenario para reclamar un predio como suyo. Este hombre aseguró ser propietario de un terreno que recientemente fue adquirido y cercado por la empresa Summa Gold Corporation con el fin de evitar que sea utilizado para actividades extractivas clandestinas.
La empresa rechazó la versión del adulto mayor y presentó ante las autoridades la documentación correspondiente que acredita que el predio fue adquirido legalmente. “El cercado fue realizado dentro de un predio adquirido legalmente y que ninguna propiedad de terceros fue afectada sin autorización”, señaló la empresa en un comunicado.


