El Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), entidad adscrita al Ministerio del Ambiente, identificó en la región Áncash 162 áreas degradadas por residuos sólidos municipales y 57 áreas degradadas por residuos sólidos no municipales (conocidos como botaderos), las cuales requieren acciones de recuperación por parte de las autoridades locales. Estas intervenciones son necesarias para reducir los impactos negativos en el ambiente, prevenir riesgos sanitarios y proteger la salud de la población dentro de sus respectivas jurisdicciones.
De las 162 áreas degradadas por residuos sólidos municipales, 2 se encuentran en proceso de reconversión, es decir, vienen siendo adecuadas para continuar operando bajo condiciones técnicas y ambientales controladas. Las 160 áreas restantes se encuentran en proceso de recuperación, y se ubican principalmente en las provincias de Huari, con 18 áreas; Bolognesi, con 15; Ocros, con 11; y Pallasca, Sihuas y Huaraz, con 10 áreas cada una.
César Reyna, jefe de la Oficina Desconcentrada Áncash del OEFA, precisó que las áreas en recuperación demandan acciones técnicas orientadas al cierre, rehabilitación y control ambiental del espacio afectado, a fin de evitar la generación de lixiviados, emisiones de gases, contaminación del suelo y afectación a la salud de la población.
Asimismo, informó que en la región se identificaron también 57 áreas degradadas por residuos sólidos no municipales, conocidas también como botaderos, ubicadas en las provincias de Casma, con 10 áreas; Huaraz, con 5; Huarmey, con 13; Santa, con 26; Sihuas, con 2; y Yungay, con 1.
El representante del OEFA señaló que, entre los principales incumplimientos detectados en las infraestructuras de residuos sólidos, se advirtió la falta o insuficiencia de cobertura diaria de residuos sólidos, drenes de evacuación de gases, canales de conducción de aguas de lluvia, sistemas de recirculación de lixiviados y cerco perimétrico, entre otros componentes necesarios para una adecuada gestión ambiental.
Reyna precisó que el OEFA prioriza un enfoque preventivo de la fiscalización ambiental mediante el fortalecimiento de capacidades, la asistencia técnica y la generación de información y evidencia para la toma de decisiones. No obstante, recordó que, en el marco de su función supervisora, la entidad puede aplicar las disposiciones previstas en el Texto Único Ordenado de la Ley N.° 27444, Ley del Procedimiento Administrativo General; el Reglamento de Supervisión del OEFA, aprobado mediante Resolución de Consejo Directivo N.° 019-2025-OEFA/CD; así como la normativa sobre tipificación de infracciones administrativas y escala de sanciones correspondiente.
La información fue difundida durante el taller denominado “Obligaciones Ambientales y Fiscalización en la Gestión de Residuos Sólidos Municipales”, dirigido a las Entidades de Fiscalización Ambiental (EFA) provinciales y distritales de la región Áncash.


