Se vuelve a colocar sobre la mesa una realidad que, en el distrito de Huamachuco, en la provincia de Sánchez Carrión (La Libertad), se conoce desde hace tiempo: alrededor de la extracción ilegal de mineral no solamente aparecen socavones clandestinos. También se forman redes económicas y familiares que necesitan terrenos, maquinaria, explosivos, transporte, plantas de procesamiento y protección para mantener funcionando un negocio que se desarrolla al margen de la legalidad.
La presencia de estos mineros ilegales representa un tremendo obstáculo para poner en marcha un proyecto medioambiental impulsado por la empresa privada Summa Gold Corporation que busca recuperar la zona del cerro Cachito, ubicado en el caserío de Shiracmaca, Huamachuco. Esta área estaba invadida por personas dedicadas a la minería ilegal y Summa Gold cercó recientemente para desarrollar un proyecto de recuperación ambiental.
La situación ha generado resistencia por parte de personas inescrupulosas que han tomado el lugar utilizando mujeres y niños para evitar el ingreso de la Policía. Estas mafias son capaces de utilizar hasta a un octogenario para reclamar el predio como suyo.


