El alcalde de Trujillo, Arturo Fernández Bazán, pasó la prueba del polígrafo, invitando a los servidores, especialmente de las áreas cuestionadas por serias denuncias, a pasar voluntariamente la misma hasta este jueves en que permanecerá el perito polígrafo Carlos Villantoy.
La prueba poligráfica se la hicieron en el Salón Consistorial de la Municipalidad Provincial de Trujillo.
“Estoy haciendo un diagnóstico que debe respaldar la población porque no podemos permitir una institución corrupta”, dijo, pidiendo el apoyo de la población para luchar contra este mal denunciando cualquier acto de este tipo en la comuna; y a los nuevos funcionarios ediles que seleccionen a los trabajadores de sus áreas para sean atendidos por el reconocido perito que llegó desde Lima.
Antes de pasar su prueba, el alcalde firmó su autorización y le colocaron luego los sensores haciéndole preguntas de calibración relacionadas a si es que cometió un acto ilícito, de corrupción o delito durante su gestión en la comuna de Moche o pensaba hacerlo en la MPT, midiendo el equipo la reacción de nervios y ansiedad.
El perito preguntó, ¿se coludió con alguna persona cuando fue alcalde en Moche, si tenía planificado cometer algún acto ilícito para pagar algún favor durante su campaña o para generar un beneficio económico o se coludió con alguna persona para hacerlo?
El alcalde invitó a pasar por este aparato a los trabajadores ediles de Licencias, Fiscalización, Defensa Civil y Plandet, donde hay denuncias de corrupción.
Además, al general Gral. PNP Augusto Ríos Tiravanti Tiravanti, al que dijo solicitó regrese a Lima y que por dignidad debería renunciar; a los ex alcaldes Daniel Marcelo y José Ruiz; al expresidente de la Corte, Giammpol Pilco Taboada; y al juez Quispe Cerna. “No tengo nada en contra de ellos, pero me gustaría que pasen por acá y les hagan una sola pregunta”, añadió.


