En La Libertad, solo el 23% de estudiantes de 4° de Primaria alcanzó un nivel satisfactorio en Matemática, según la Evaluación Nacional de Logros de Aprendizaje de Estudiantes (ENLA) 2025. Esto significa que cerca de 8 de cada 10 escolares aún no logran los aprendizajes esperados en esta materia. Además, el resultado se mantiene por debajo de los niveles registrados en 2019, cuando el 30.8% alcanzaba un desempeño satisfactorio.
“Estos resultados no solo afectan a los escolares, sino también al futuro de la región. Cuando los niños no aprenden bien en el colegio, más adelante tienen menos oportunidades de acceder a empleos de calidad y mejores ingresos. Esto también impacta en las empresas y en la economía local, porque habrá menos personas preparadas para trabajos técnicos o profesionales. En otras palabras, una educación deficiente hoy puede traducirse en más desigualdad y menos oportunidades de desarrollo mañana”, explicó Carlos León, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).
A nivel nacional, apenas el 30% de estudiantes de 4° de Primaria alcanzó un nivel satisfactorio en Matemáticas. Las regiones con mejores resultados fueron Tacna (54,6%) y Moquegua (52%); mientras que Loreto (6,4%) y Madre de Dios y Tumbes (16,7%) registraron los desempeños más bajos.
Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), las matemáticas son fundamentales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), ya que fortalecen habilidades vinculadas al razonamiento, la resolución de problemas y la comprensión de desafíos científicos, tecnológicos y económicos. Estas capacidades son vitales para mejorar el futuro de niños y niñas.
“Mejorar la calidad educativa debe convertirse en una prioridad de política pública, especialmente en regiones donde la recuperación de aprendizajes continúa rezagada. La etapa escolar es decisiva para construir capacidades que permitan reducir la pobreza, ya que niños y niñas con aprendizajes sólidos tienen mayores posibilidades de culminar la secundaria, acceder a estudios superiores y obtener empleos mejor remunerados”, agregó.
Leer, comprender y aprender: una deuda pendiente
La situación también se refleja en la comprensión lectora. En La Libertad, durante el 2025 sólo el 27% de estudiantes de 4° de primaria alcanzó los aprendizajes esperados en lectura, un resultado incluso menor al registrado antes de la pandemia, cuando el indicador llegaba cerca al 29%. Esto significa que más de 7 de cada 10 escolares todavía tienen dificultades para comprender adecuadamente lo que leen en una etapa clave de formación.
“Estamos ante resultados que reflejan que todavía tenemos dificultades para garantizar aprendizajes básicos en los niños. No basta con que los estudiantes asistan a clases; lo importante es que realmente comprendan lo que leen y desarrollen habilidades que les permitan desenvolverse en su vida cotidiana”, señaló León.
Detrás de los bajos niveles satisfactorios, a nivel nacional aparece un desafío vinculado al propio sistema educativo: apenas 4 de 10 docentes dominan la materia que enseña. Para el economista, esta situación limita la capacidad de aprendizajes en etapas fundamentales de la formación escolar y evidencia la necesidad de fortalecer la capacitación docente y el acompañamiento pedagógico.
“La educación debe ser vista como una política estratégica de desarrollo económico y social. Pensar en educación implica pensar en infraestructura adecuada, acceso a servicios básicos, capacitación docente y acompañamiento pedagógico de calidad. Cuando estas condiciones no están garantizadas, también se compromete la formación de capital humano y las oportunidades futuras de crecimiento del país”, señaló el economista de REDES.


