La Contraloría General de la República – CGR advirtió a la Unidad Ejecutora de Inversión en Comercio Exterior y Turismo -UICET (antes Plan Copesco Nacional), que no viene ejecutando las acciones necesarias para garantizar la liberación oportuna de las interferencias críticas que involucran el 23 % de la zona donde se viene ejecutando la obra “Mejoramiento y ampliación de los servicios turísticos públicos en el Malecón Grau de Pacasmayo”.
La Entidad Fiscalizadora Superior precisó que la UICET debe formalizar una solución técnica definitiva para superar las interferencias relacionadas con los postes de alumbrado público que soportan redes de telecomunicaciones. Esta solución podría contemplar el retiro coordinado de dichas estructuras o la actualización del diseño constructivo, con el fin de asegurar el cumplimiento de los plazos y la pronta culminación de la obra.
Asimismo, se advirtió que la construcción de la plazuela de ingreso al malecón y la reconstrucción del paseo peatonal contemplan trabajos en área acuática. En tal sentido, se requiere autorización de uso de la Dirección de Capitanías y Guardacostas de la Marina de Guerra del Perú; permiso fue otorgado con una vigencia de 120 días que venció el pasado 2 de enero del año en curso, sin que la UICET haya gestionado su renovación o ampliación.
La Contraloría también señaló que la obra presenta un avance insuficiente y retrasos injustificados pese a que las restricciones para los trabajos están vinculados a interferencias y la presencia de casonas declaradas patrimonio cultural que solo afectan al 23% de la zona donde se desarrolla el proyecto. El 77% restante está libre de impedimentos por lo cual no hay una justificación para limitar la construcción.
También se verificó que los 274 días calendarios otorgados al contratista mediante la ampliación de plazo n.° 8 carecerían de sustento técnico, lo que estaría permitiendo una extensión mayor a la necesaria para ejecutar las partidas afectadas por las restricciones mencionadas, situación que podría beneficiar a la empresa ejecutora ante posibles retrasos injustificados.
Finalmente, la Contraloría comprobó que la UICET efectuó pagos por trabajos no ejecutados, correspondientes a la instalación de zócalos y contrazócalos, y advirtió que no viene cautelando que los trabajos ejecutados cumplan con los estándares de calidad y las especificaciones técnicas, debido a que se identificaron deficiencias constructivas, como fisuras en muros, pisos y pavimentos.


