Durante la Misa y Te Deum por el 205 aniversario de la Independencia del Perú, el Arzobispo de Lima, Carlos Castillo, hizo referencia al uso de la Iglesia para fines políticos y mencionó que, actualmente, vivimos en una “tragedia humana y social” debido a que “diversos grupos de interés buscan imponer su ambición de enriquecimiento ilícito y de poder absoluto”.
«Hoy estamos en una situación catastrófica, no tanto por los indicadores económicos, sino porque la condición humana y su dignidad están en grave peligro. Vivimos una tragedia humana y social en la que diversos grupos de interés buscan imponer su ambición de enriquecimiento ilícito y de poder absoluto. Tanto es así que ya existen dictaduras vigentes que se ramifican de manera subrepticia”, mencionó.
Monseñor Carlos Castillo explicó que “estas oscuridades catastróficas se han gestado desde la base de la sociedad y desde el propio poder, infiltrándose en las instituciones, incluida la Iglesia” y que “además, cuentan con capacidad operativa desde países desarrollados”.
Seguidamente, insistió en que “la promesa de nuestra nación integrada por todas las provincias del Perú no puede ceder ante tanta ambición y planes macabros”, pues Dios busca que seamos solidarios y justos, pero no con una reconciliación superficial “para tapar los males que hemos hecho con besitos y abracitos”
“(Dios espera) una reconciliación que viendo claramente las injusticias que hemos cometido sepan hacer justicia y restituir a todos los perjudicados por la catástrofe de estas décadas y a la cual nuestra inacción, prejuicios y complejos han contribuido”, dijo.
Antes de ello, el Monseñor Castillo ya había llamado la atención a los grupos de poder.
Indicó que «hay quienes quisieran que la Iglesia no cuestione los de valores humanos que destruye la voluntad política” y que “quisieran que se calle”, sin embargo, “esas mismas personas muchas veces quieren usar la religión para su posición partidaria y así obtener votos y aceptación». (La República.pe).


