La Policía Nacional del Perú (PNP) detuvo al capitán del Ejército del Perú, Gary Brian Chiroque Barreno, cuando se disponía a recoger el dinero de un empresario de la provincia de Pataz. El oficial le exigía un monto fuerte, para que pudiera seguir trabajando de manera tranquila. Es decir, tenía que pagar un cupo de extorsión por su tranquilidad.
El empresario acudió a la policía a poner su denuncia. Se montó el operativo: se recogió la suma que pedía, pero le sacaron copias a las serie de los billetes y lo escribieron en un acta policial. Llamaron al oficial coimero para la entrega.
En el preciso instante que recogía el dinero, escuchó un grito: «Alto, policía. Está detenido por corrupción». Luego se le leyó sus derechos, se le pusieron las esposas y en el camino le contaron todas las pruebas que lo incriminaban.
De camino a la comisaría, el teniente Chiroque confesó que de toda intervención irregular tenía conocimiento el coronel de apellido Avellaneda, lo que fue comprobado con las pruebas que se le encontraron en el mensaje de WhatsApp: «Yo le dije, jefe, ya cuando vayamos a su punto se va hacer una».


