La expansión de la minería ilegal se ha convertido en una de las principales amenazas para el medioambiente y la seguridad en el país. Uno de los focos de mayor preocupación se encuentra en la región La Libertad, particularmente en las provincias de Sánchez Carrión y Pataz, donde la presencia de organizaciones vinculadas a la minería ilegal ha incrementado los niveles de violencia e inseguridad y amenazan con expandirse.
En Huamachuco (Sánchez Carrión), recientes labores de monitoreo policial detectaron un preocupante rebrote de la minería ilegal en diversos caseríos del distrito, en donde se creía que se había erradicado a las mafias mineras.
Según los reportes, esta actividad estaría generando severos impactos ambientales, entre ellos la contaminación de las lagunas de la reserva natural de Huaylillas y de varios canales de regadío utilizados por las comunidades agrícolas.
Las inspecciones habrían identificado nuevas operaciones en el caserío de Shiracmaca y los sujetos que estarían detrás.
Pobladores también señalaron que otra operación ilegal estaría siendo desarrollada por un sujeto quien presuntamente manejaría 11 pozas cercanas a áreas de cultivo. Los pobladores afirman que no pueden hacer nada ni denunciar ante las amenazas que reciben por intermedio de delincuentes.


